Traducir este Blog

Busca en este Blog

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Europa necesita soluciones y no culpables para superar crisis, afirman Obispos


ROMA, 01 Nov. 11 / 01:33 pm (ACI)

La Comisión de las Conferencias de Obispos de la Comunidad Europea, COMECE, lanzó un llamado a la Unión Europea para recordar que no pueden seguir atribuyéndose los unos a los otros la causa de la crisis económica y financiera, sino que deben asumir juntos la responsabilidad de encontrar una solución.

Del 26 al 28 de octubre, la COMECE se reunió en Asamblea Plenaria en Bruselas sobre el tema de "La crisis financiera y el futuro de la integración europea".

Los obispos europeos exhortaron a los líderes políticos a seguir el camino adecuado para salir a largo plazo de la crisis, por lo que está programado para el mes de enero de 2012, la publicación de un documento que analice el problema, sus causas y soluciones: "La comunidad europea de solidaridad y responsabilidad".

A través de un comunicado final, los obispos denunciaron que las causas principales de la crisis "son estructurales, radicadas sobre todo a corto plazo y en las elecciones políticas a menudo motivadas por el contexto electoral", y tales elecciones, "a menudo reflejan comportamientos individuales de consumismo financiero".

La COMECE invitó a Europa a sembrar una actitud más caritativa para abandonar "la cultura de la culpa, que no lleva a ninguna parte".

Explicaron que es esencial que permanezcan unidos y ejercitar la solidaridad, porque "la crisis no significa necesariamente declive, sino que puede ser también una oportunidad para la renovación".

Indicaron que toda medida a corto plazo hace aún más insostenible la situación, y es necesario "desarrollar una visión a largo plazo en referencia a las instituciones europeas y el modelo socio-económico que proponen".

Los prelados denunciaron los peligros que corre la juventud al ser apartada de los planes anti crisis.

"Es necesario tomar mejor en consideración los intereses de las generaciones más jóvenes, que están en peligro de ser las principales víctimas de la crisis", afirmaron.

Recordaron que la Iglesia puede ser una fuerza de cohesión y de esperanza dentro de la sociedad europea, que cada vez más, se ve "amenazada por el populismo y la división".

Finalmente, los obispos europeos afirmaron que los verdaderos motivos de la crisis enraízan en carencias de tipo moral y espiritual, "el relativismo está cambiando el sentido de responsabilidad personal colectiva, y menos el sentido del bien común dirigido a largo plazo".

"La Iglesia ayuda a los más débiles de la sociedad, a través de aquellos servicios sociales que promueven la dignidad humana y el bien común contra las tendencias individualistas", concluye el texto.

http://www.aciprensa.com/noticia.php?n=35167

lunes, 21 de noviembre de 2011

¿Cambio de Leyes en España?


La opinión del experto Rafael Navarro-Valls

MADRID, lunes 21 noviembre 2011 (ZENIT.org).- Nuestro reputado colaborador en este Observatorio Jurídico, Rafael Navarro Valls, responde a algunas preguntas sobre el panorama moral actual de España y un eventual cambio legislativo en temas que atañen a los valores cristianos. ¿Cuál sería el cambio deseable en temas fundamentales para quienes creen en el mensaje evangélico?

Rafael Navarro-Valls, catedrático de la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid y secretario general de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España, mantiene una colaboración habitual en ZENIT sobre cuestiones relacionadas con los derechos humanos y su relación con la antropología y la fe cristianas, en línea con la Doctrina Social de la Iglesia.

El jurista afronta en este caso las nuevas perspectivas jurídicas en cuanto a la protección del nascituro, el mal llamado “matrimonio entre personas del mismo sexo”, la caída de gobiernos en el mundo a causa de la crisis sin pasar por las urnas y el posible déficit democrático, y cómo se restaura la erosión del sistema ecológico moral de un país.

¿Le parece que habría que abordar una reforma de la Constitución en aspectos por ejemplo del nascituro, según los últimos adelantos de la ciencia y la bioética? ¿O bastaría con una reforma de las leyes al respecto?

--Rafael Navarro-Valls: En materia de tutela de la vida humana se observa un movimiento constitucional orientado a recogerla de uno u otro modo. Así, 18 estados mexicanos en un lapso de tiempo relativamente corto han modificado sus constituciones para defender la vida desde la concepción a la muerte natural. Algo similar ha pasado en Europa con la constitución de Hungría, que define el matrimonio como “unión entre un hombre y una mujer,” protege la vida del no nacido desde la concepción hasta la muerte natural, y prohíbe la eugenesia. En España, la modificación de la constitución requiere un tan complicado itinerario legal, que parece más oportuno reformar la legislación ordinaria, comenzando con una visión de los derechos humanos mucho más rigurosa, que impida que el aborto sea conceptuado como un derecho que ha de ser costeado por los contribuyentes y al alcance de cualquier menor sin la autorización de los padres.

¿Cómo podría regularse la cuestión, aunque sea una realidad muy minoritaria en nuestro país, del mal llamado ‘matrimonio entre personas del mismo sexo’?

--Rafael Navarro-Valls: Es minoritario, no solamente en la línea que se adivina en su pregunta (un número relativamente pequeño de matrimonios celebrados entre personas de sexo igual) sino también en el panorama mundial. Actualmente existen exactamente 193 países miembros de la ONU. De ellos, solamente 10 lo regulan. Es natural que así sea, pues la propia noción legal de matrimonio (unión orientada –entre otras cualidades- a la procreación) así lo exige. En España, unánimemente los organismos jurídicos más cualificados (Consejo de Estado, Consejo del Poder Judicial, Real Academia de Jurisprudencia, etc) rechazaron la conceptuación como matrimonial de la unión entre personas del mismo sexo. Incluso algún conocido homosexual español (buen escritor y político) en el debate de las recientes elecciones ha dicho participar de esa idea. Por ello, la mayoría de las legislaciones se han orientado a establecer una unión civil de amplio contenido en la que se incluya la convivencia entre personas del mismo sexo. Probablementeel modelo francés es el más adecuado y pienso que trasladable a España. La legislación francesa regula un “pacto civil de solidaridad”, es decir, un contrato concluido por dos personas físicas mayores de edad, de sexo diferente o del mismo sexo, con la finalidad de organizar su vida en común.

¿Cree que los últimos acontecimientos, con poderes económicos que tumban gobiernos, son en realidad una rebaja de la soberanía de los pueblos y suponen una democracia deficitaria, sometida a los dictados del mercado supranacional?

--Rafael Navarro-Valls: El establecimiento de la Unión Europea ha hecho mucho más estrechos los vínculos entre naciones y acentuado la idea de “mercado común”. Esto crea una serie de ventajas económicas para los países miembros y, correlativamente, una acentuación de la globalidad entre ellos. Pero al no ser el “mercado” la panacea de todos los bienes, también las consecuencias negativas de las crisis se transmiten con mayor intensidad en el seno del “mercado”. Ese déficit de democracia no es una necesidad sino más bien una de las posibles reglas del juego. Siempre que sea transitoria, ha de ser vista como una “emergencia”, no como un déficit. Algo similar a las medidas que adoptó Roosevelt en Estados Unidos para limitar el desastre del crash de 1929.

¿Piensa que bastan las medidas legislativas para remediar la erosión del sistema ecológico moral de un país?
--Los juristas sabemos que, en materia de valores sociales, el Derecho tiene un influjo mayor mediante lo que podríamos denominar su actividad negativa. Es decir, puede contribuir a erosionar, por ejemplo, el ecosistema familiar con más eficacia que a restaurarlo, una vez alterado por medidas legislativas precipitadas. En otras palabras, con frecuencia las legislaciones han sido más eficaces contribuyendo al asentamiento de las tendencias desintegradoras de la familia que a su fortalecimiento. A veces, tales leyes se consolidan en una especie de “experimentos sin retorno”, una vez que han penetrado en el tejido social. Es tarea ardua restaurar el tejido social erosionado por Estados intervencionistas, con una conceptuación de la ley como instrumento diseñado para imponer una moral o una “filosofía de vida” beligerante desde arriba. Sin que baste una actividad legal más o menos positiva. Es necesaria la acción conjunta de todos los implicados en el orden social (iglesias, sociedad civil, partidos políticos, sujetos singulares, etc) para restaurar el equilibrio perdido. En este sentido, acertaba Dante cuando decía “ que en períodos de crisis moral, los lugares más ardientes del infierno están reservados para aquellos que conservan su neutralidad”.
Por Nieves San Martín
http://www.zenit.org/article-40959?l=spanish

Páginas Destacadas

Archivo del blog